viernes, agosto 05, 2005

Con las nauseas de vivir...


Esta vida llega al borde de la náusea,
así que espero morir viviendo ya que de algo hay que morir finalmente,
porque puedo hacerlo entre moluscos de teorías caídas
donde sólo aterrizan las mentiras más absolutas y redondas
que sólo sirvieron para rodar en la llanta de algún autobús como autorretrato de la rutina...

Si tan sólo tuviéra tijeras para recortar las partes de mi vida que no me gustan,
probablemente quedaría un mundo tan pequeño que sólo cabrían dos,
mi pie derecho y el izquierdo...
comenzaría por cortar mi lado derecho, ese donde se desenvuelven todas las heridas,
ese lado diestro por donde se sale de esta habitación,
o más bien dicho por donde se entra o entran para extinguir mi sacrilegio...

No acostumbro asomarme a cerraduras ajenas
con la idea de que mis ojos se vuelvan la llave de cualquier puerta,
normalmente soy curiosa de la punta de los dedos de los pies al fondo de la memoria,
aún así me hubiera gustado tallar la puerta de esta habitación con los ejes de mis sueños...

Esta vida se ha vuelto un campo de guerra desde el primer bocado hasta la eyaculación,
a veces quisiera salir de mi cuerpo aunque no entienda el por qué,
uno se cae en trincheras como un prisionero militar de si mismo,
¿Pero vale la pena salir o cavar hasta encontrar el infierno en el medio de las entrañas?

Otra más de las paridas sobre la mesa del café de un domingo en medio de una jauría de beaterías,
heredera de una genética absolutamente descartada en el apellido de la historia,
finita en el inicio de la evolución de las especies, carcomida de la espina dorsal hasta el coxis,
a juicio de cualquier ignorante, muerta en mi semilla antes de florecer como raíz,
enredada en cualquier bello púbico que se volvió publico en medio de los santos que colgué de cabeza...

Elva*

5 comentarios:

Edú dijo...

Usted es del mar, y yo, me siento como en casa. Saludos desde otras aguas!!
www.silencioymar.blogspot.com

Filos en Mundo de Sofía dijo...

Probablemente sólo una vez fui del mar pero el sabor de esos sentimiento salados se queda en los labios para siempre ya que tu agua es agua de muchas emociones encontradas...

Elva*

GALO dijo...

Que Potente Elva...

Agustin dijo...

Sumergido, como nuestros demas amigos, me vuelvo a dar una vuelta por tu trabajo. Leo, lo que me gusta. Por aqui me quedo. Saludos.

GALO dijo...

cuando vas a escribir más?