martes, marzo 30, 2010

Morir a gotas...

Angel02 - Lagrimas de Piedra...

Cinco gigantes rodean mi cama,
Esta neblina me cubre los ojos,
Nadie atraviesa mi puerta,

Soy un viento sin aire,
Un cascaron seco,
Estoy aquí atrapada,
Vacía, desollando silencios.
escuchando voces escurrir en mi oído.

Se que hoy es mi funeral,
Pero nadie acude a esta sala de asientos vacios,
Será que ni yo asistiré a mi muerte.
No llueve, esta lluvia de sombras no moja,
Siento mi carne que arde y mi alma que escapa.


Elva*

sábado, febrero 06, 2010

El Rumbo Fijo...

vertigo a bajar...

Me gustan las calles sucias,
Porque puedo mirar en ellas el recuerdo de lo pasado
las huellas que dejaron atrás su sombra,
puedo sentir en ellas a los que no vi,
a los que no conoceré nunca.
Sé que gracias a estas calles sucias
viviré de lo que me perdí,
Y tendré en cuenta aquello que jamás sabré si sucedió.

Me gustan las ventanas rotas,
porque a través de esos cristales estrellados,
puedo sentir el golpe de la ausencia,
de lo frágil, de lo frio, de lo roto.
de aquello que una vez completo,
dejó de estarlo para siempre.

Me gustan las puertas cerradas,
Porque así no imagino lo que hay dentro,
ni tengo que allanar soledades sin invitación,
Me gustan cerradas porque así no he de cruzarlas.

Elva*

martes, enero 12, 2010

Noche sin lluvia.

detras de la luz

El espacio vacío me llena de el,

empapa estos muros de silencios,

de voces, de historias y de rostros que escurren,

todo llueve en esta pared,

como recordatorio de mi silencio ahogado.


La soledad es una muralla

un túnel por el que cruzo,

estoy en esta espiral que se cierra,

dando vueltas en este torbellino.

Siento que todo pasa,

giro en el mismo sitio,

Con la misma fuerza que ayer,

con la misma locura envolvente,

oscurece y todo lo que brota en mi alma se seca.


Las ideas fueron pájaros colgados en mi ventana,

diminutas estrellas que se arrojaron del cielo.

Me envuelvo en esta neblina y me hecho a volar.

Me gusta creer en las cometas y en ese vaivén de llevar al viento en la mano.


Estas noches se vuelven más largas o más noches,

Estoy sin tangos, sin saltamontes y sin la posibilidad de encontrar un camino,

estoy esperando por un par de alas para volar.


Espero en este jardín y tiro mis sueños,

Ojala florezcan rayos y estrellas,

Y del cielo caigan las hojas que nos arrojo el sol.

Todo en mí está seco,

mis pies se desmoronan en cada huella,

mi boca vacía marchita,

mis besos no son el rocío que moja.


Cuántos filos cortaron mis venas,

y en cada hilo degollaba a la suerte,

de sentir, de ser, de existir.

He de seguir soñando o morir,

esta oscuridad es mi sabana,

o la luz de mis velas.


Será que mi alma siempre fue tan oscura,

o transparente la noche que la alumbraba.


Elva*

miércoles, enero 06, 2010

De funebres inviernos.

fire

No tengas piedad de mí,
Mi sangre me la he bebido trago a trago
Y en cada bocado he devorado mi carne.

Nunca deje que el camino infinito se acortada,
Y siempre me he preguntado
En dónde estuve la mayor parte de mi existencia.

He de guardar silencio una vez más
dejar que esas llamas que arden en mi pecho se extingan
Hoy sé que la felicidad es una caja de dulces que jamás probé.

Intente morir tantas veces,
tantas más que las que me decidí a vivir,
Escape tantas veces,
más de las que logre encontrarme.


Elva*

lunes, diciembre 28, 2009

Acto Primero...

entierros


El último suspiro estalla en mi cuerpo,

estoy sin fortuna y sin herederos a caja de sueños y coronas de espinas,

no tengo hermanos, ni verdugos, ni velas que den por mí una plegaria...


Sin muertos que recordar los fantasmas son reflejos aferrándose a la mirada,

siento un terremoto en los dedos derribando a las atalayas de mi niñez

sosteniendo en una ostia a este mundo de azúcar ácida...


Si pudiera recortar las huellas de mi pies y multiplicar mis pasos,

Si pudiera roer mi lengua y tragar todas mis blasfemias,

Si pudiera con los excesos y mis vicios derribarían ángeles sobre mi tumba.


Grito y la vida se resbala por mi garganta,

abro el telón de mi vida en esta obra celestial del infierno,

el viento recorre como cuervo las butacas,

las ventanas chorrean luz en esta oscuridad que empapa

sostengo el silencio, cruzo los dedos e interpreto mi muerte...


Elva*



miércoles, octubre 14, 2009

De inviernos funebres...

atardecer

Si hablo de amor,
talare soledades en tu dolor callado;
y enramada de uno a otro trepare a tus ramas,
hablare de ti sin nombrarte
y beberé de ti hasta preñar mi lengua…

De tu alma fui titiritero,
recorté otros rostros para hilvanar tu cara
junté pedazos de mi carne hasta formarte,
te di un ojo de gato para mirar las noches,
te vestí de papel y letras para hacerte parte de mis cuentos
te di cualidad de amante …

Tus labios eran gruesos,
tus mordidas las oscuras profanando mi cuello,
tus dedos saltamontes en el espesor de mi piel;
tu silencio dibujaba claroscuros,
te amarrabas de mi cabello y te escondías entre mis piernas…

Perennemente fui tuya,
tuya y sin ser más que de ti.

Hoy me permito construir tu recuerdo,
alquimizar este sentimiento fermentado,
inventar otras enfermedades,
me ahogaré en tu fuego y lloveré de tus labios…

Serás tormenta al hablar,
y en tus defectos enramados plantaré en mi cama;
serás mi vicio, el tabaco y la comida,
y la nieve en el invierno que enterrara nuestros nombres…



Elva*

miércoles, septiembre 23, 2009

De Septiembres...

si es que amanece

Siento que septiembre me acaricia,
mi carne es de hojas secas.
Hay un cosquilleo que sube,
con el viento que danza,
y el dolor es como hormigas,
éste silencio es de los grillos.

Extraño el abrazo de la oscuridad,
estos labios de sombras,
y la tierra pegada a mis plantas

Estoy sola, del cielo caen espejos y cristales
caen brillos y lucieras de diamantina.

Soy amarga, salada,
llueve y septiembre emana hojas,
las paredes se caen a pedazos,
aquí la lluvia no se bebe
necesito este silencio de ausencias.


Elva*

jueves, septiembre 17, 2009

La que viene del mar...

Lluvia de estrellas

Adriana escucha el silencio que pintan mis dedos,
Escucha el silencio que escurre en mi boca,
Y dibuja cada una de las palabras de mi silencio callado.

Adriana envuelta de olas es un murmullo del agua salada,
Es luz y sombra que desaparece al girar el sol en el día,
Es oscuridad y luz que brilla mientras la noche me abraza.

Adriana y yo somos dos notas que no emanan de ninguna boca,
Somos ese canto ensordecedor que nadie escucha,
Y la conversación que jamás contare.

Elva*

domingo, septiembre 13, 2009

Mañana es Ayer.

casualidades

Nuestro amor es una mano llena de agua que se escurre,
es una ola sin orillas para reventar.
una nube estrellando contra el vidrio,
es el vaho de mis labios o el reflejo de tus ojos.

Intento no mirarme porque entonces,
recuerdo tus dedos contra los míos,
anzuelos dolientes de este amor,
aguijón brillante que jamás se arranca de mi piel.

Estalló mi puño contra tu espejismo,
Pero solo caen luciérnagas, mariposas brillantes,
Mis nudillos son ahora pétalos rojos …

Miro al espejo como un retrato,
El silencio es un manto que cubre nuestros cuerpos,
Y llenos de oscuridad nos volvemos sombras.

Elva*

sábado, enero 10, 2009

Necedad...

Recuerdos

Soy vagabunda en esta noche
de gris a más oscuro mi camino se llena de mi ser.
Me deslizo entre las piedras,
Zigzagueo de allá a aquí, de aquí allá,
soy la dueña de estas huellas,
soy libre y mi piel se cae como pétalos sobre la calle,
cada una de mis vertebras se desmorona.

Quiero maquillarme con la oscuridad,
Necesito un lienzo negro
para colorear huecos,
para matizar silencios,
Para ensombrecer lunares y para eclipsar rayos de sol.
Quiero un espacio negro que sea mío y de nadie más,
Un agujero en el colchón donde pueda velarme a mi misma,
Un espacio sin luz donde los ojos me duelan.
El silencio, el silencio lo llena todo
El silencio es un minutero afónico de tanto gritar…
Estoy en el fondo, liquida, rojiza y globulosa,
Mis entrañas son rocío sobre la calle
Mi cuerpo un cascaron por romper…

Hoy fui vagabunda de esta noche
Intenté volar y mi alma se convirtió en cometa,
con el color de las luciérnagas y las alas de estrella
Mi ser es un suspiro que se eleva al cielo...

Elva*

sábado, diciembre 20, 2008

Sueños rotos...

brazos de miel

Tus manos un gélido ardor que recorre mi cuerpo

me llena de llagas y huellas la carne,

me viste la piel de tu sombra,

y tu lengua me pinta con saliva y lo que entre palabras no dices.

A veces te encuentro callado con el ceño fruncido hasta el hueso

Y la oscuridad escondida en tus ojos.

temo que seas un espejismo o un sueño que no soñé.

Me pregunto a que te sabe el silencio

Mientras espero estalle tu boca

y de tu lengua broten, dos o tres o cinco palabras.

Nada sucede,

nada se escapa de entre tus dientes,

Solo silencios, pausas y negro.

Te veo cada vez más oscuro y callado.

De tu aliento brotan huracanes.

Intento saltar a tus labios,

Quiero beberte en un sorbo hasta el alma,

Pero nada sucede en tu cuerpo no siente,

tu boca y tus besos son de aroma a café, dudas y ausencia...

Elva*

viernes, junio 15, 2007

Cicatriz de Vivir

Volver a nacer...

No vale la pena ir huyendo de mí,

Del tiempo, de la muerte, del sentir,

Volar con alas rencas y arrastrar los pasos,

entonces sentir, duele demasiado.

Tengo que olvidar tantos olvidos,

Olvidar que existe verdad en esto,

Olvidar que las piedras son estrellas,

Y que para llegar al cielo solo hace falta morir.

Pensé que viviría para siempre,

Y que yo no sería sólo una idea,

Que sería el pensar de otro,

o el sentir de un recuerdo que se extraña,

Pensé que sería feliz,

y que mañana al despertar sería diferente,

pero la vida es la más falsa esperanza de vivir.

Hoy mi mente de agua erosiono la fe que me quedaba

Se llevo en sus alas de mar mis sentimientos,

Y sin alma, quién llenara tantos huecos en mis muros,

Porque en estos ojos de sombra sólo e mirar oscuridades.

Elva*

martes, diciembre 26, 2006

A veces quisiera morir...

música
foto:Elva García

... pero a veces es más grande mi necesidad de volver a nacer

Muchos saludos a todos y espero que esten pasando unas muy felices fiestas,


Espero que el tiempo aunque rápido y certero esta vez nos de el espacio necesario para continuar a su paso y que las ganas de seguir y salir adelante sean cada vez mayores y más frutiferas para todos.

Elva*

martes, noviembre 28, 2006

Compás de tiempo

Sola
(foto:Elva García)
Salgo a la calle,
Se derrite el asfalto,
No soy yo quien camina,
sigo a mi sombra,
y mi sombra no camina sin ti.
Estoy perdida,
En una tormenta
Soy lluvia de mis ojos,
Que no termina más de llover,
Hasta que tú vuelvas,
No volverás,
Me ahogo en mi misma
Me hundo en mí,
Soy agua soy nada,
Apenas una molécula
Un átomo que no se crea ni se destruye,
Aunque así se sienta.

Este vació tan lleno de nada
me crea distancias,
espacios de tiempo,
y soy soledades,
rincones oscuros,
que lastiman de un solo lado (el izquierdo)
Aquí estoy yo,
En el mismo centro,
En el mismo caos y sin el mismo rumbo,
Girando como lo hace el viento,
Soy aire,
soy tú,
tú,
y cuando estoy sola…
ME sabe en los labios tu ausencia.


Elva*

miércoles, octubre 11, 2006

El ataúd de la sonrisa...

Morir
Te fuiste y yo no pude recoger el último suspiro de tu boca.
Te fuiste y fue todo diferente,
aunque aquí están tus zapatos tus ropas y tus sueños,
Te fuiste de entre mis manos con un viento que no regresa
y yo no lloro tu descanso, ni tu sufrimiento, ni lo que no te di,
Lloro las noches, los meses y los años que no vuelven…

Recuerdo lo que fue ayer:
Ellos te llevaron en esa caja,
Envuelto en esas bolsas,
Como si la carne fuera solo eso,
Un pedazo de carne.
Te llevaron lejos de mí,
con el pretexto de preparar tu cuerpo,
como si la vida no fuera bastante para lograrlo.
Luego te sacaron de entre las gentes
De estos y aquellos que nunca conocí.
Pero todos lloraban al mismo son,
Y las llamas seguían brillando
y de nuestros ojos escurría la cera.

Selle en mis ojos ese último recuerdo,
Selle en un beso tu cristal y tu rostro,
Mi última lágrima se derritió sobre el ataúd,
y yo tuve que beber mi llanto,
mi corazón muere contigo si es que algún vuelvo amar.
Guarde mi alma en tu pecho para ir contigo,
Mis oídos rezaban y mi nariz se formo de flores
porque mi hablar a solas es sólo para ti.

Recuerdas a los locos,
la chica de cartón piedra que cantamos,
Por qué no despertar papá,
Es tan fácil,
sólo abre tus ojos,
Y poco a poco la luz entrara de nuevo en ti.

Pero no es inútil soñar,
Tus ojos fríos estaban soldados con maquillaje,
Y yo, yo que siempre me sentí tan torpe,
No pude sacarte de ahí,
llevarte entre mis brazos como cuando tú lo hacías conmigo,
cuanto querías tu casa, tus sueños y los adobes viejos que resguardaron tu dolor.
esa casa de mi bisabuela que será la tumba de nuestras sonrisas ahora que te has ido.

No, ya no vuelves,
tú estabas lejos,
lejos de ahí y de tu cuerpo,
de tus cosas y de las mías,
de todo lo nuestro.
Sola, sola, sola,
así se escribirá mi nombre,
Hoy que queda,
No queda ni tiempo ni vida,
Y tú me decías que eso es lo que me sobra.

Hoy no tengo a que regresar,
Con quien compartir los sábados y los domingos,
Con quién discutir de lo que todos no hablan,
Quien me entienda, a quien entender.
Porque sólo tú y yo nos entendimos.

Tengo miedo,
miedo de morir y no estar contigo,
morir y que tu no estés a mi lado,
De que mi bondad no te alcance los talones,
De que yo siendo tan miserable sea ni un suspiro de ti.

Hoy andarás también luchando contra tus molinos de viento,
Construyendo castillos en el aire,
Cantando sones de viento y minuetos de aire.
Pescando ángeles y enojadote por el trafico de los pájaros,
Papá si vieras cuanto extrañare llamarte por ese nombre,
De que tamaño serán tus alas,
que pequeño se siente mi corazón.

Prometo no volver a molestarme por tus cigarros,
Perdóname por esconderlos,
Perdóname por no querer que fumaras,
Perdón por lo que hoy ser que harás a tus anchas,
Porque hoy se que las nubes se construirán con tu aliento.


Elva*

miércoles, septiembre 20, 2006

Sólo a ti...

cruz
(foto: Elva García) La ultima junto a el

Quisiera alcanzar con mis dedos tu grandeza,
saber que mañana estarás estaras aquí,
que soñar es sólo un sueño y tu sigues a mi lado,
que estas de viaje por el cielo con Quijote.
Hoy tu nombre lleno mis huecos,
y tu ausencia invadio la casa, tu cama y tu jardín,
aquí me quedo yo sola,
con tu guayabo, tu durazno y mi corazón,
con tu colección de monedas que eran tus estrellas,
y la cocina vacia.

Tal vez hoy las palabras no tengan letras,
ni rimas, ni frases que hagan que alguien sea yo cuando las lea,
hoy no se si el dolor tiene nombre,
pero si tuviera uno le pondría como yo.

El lunes fallecio mi padre y yo mori junto con él.

Ayer en punto de las 4 toco la tierra y se volvio angel.
será que por eso que las nubes estaban tan abajo.

Tal vez ya no escriba, tal vez lo siga haciendo,pero por hoy este hueco la poesía no lo llena, dudo que exista una metafora que cubra las ausencias.

Elva*

sábado, agosto 26, 2006

Ausencias.

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(foto: Elva García)
A qué te sabrá mi ausencia,
cómo catarás las horas sin una gota de mí,
con qué acompañaras el pan de tu noche sin el sazón de mi boca,
cómo endulzarás la cama sin el sudor de mi cuerpo,
cómo alumbras la noche sin mi alma en tus pupilas.

Ya nada de lo que te suceda me importa.
No volveré a salvarte en mi recuerdo,
No volveré como aliento a tu boca en el último respiro,
No volveré a ser el cuerpo del papel arroz en tus manos,
No volveré a ser de tus labios, ni el sueño que te regrese tus alas,
No volveré a ser la droga que le regresara la vida a tu muerte.

Hoy me decidí olvidarte,
Hoy me decidí no volver a escribir de ti.
Hoy decidí enamorarme del silencio.
de la soledad que guardé en mi alcoba.
del fuego que calentó mi cuerpo mientras tú no estabas,
de la locura que justifico tu ausencia.
Me enamorare de todo y de nada,
lejos de ti y de tu recuerdo,
pensando en mi ausencia a qué te sabrá.


Elva*

jueves, agosto 03, 2006

Es lo que hay...


Tu nombre lo sisea mi tímpano,
y las vocales son olas que vienen y van,
revolcándote sobre agua,
navegando en mi mente,
estrellándote en mi,
figurando tu voz y dibujando oídos.

Déjame sucumbir bajo tu sombra,
escarbar locuras y almacenar muertes
quédate a mi lado desollando penas,
enturbiémonos el reflejo en vino…

Jamás tejí sudarios con tu amor, ni fui mártir,
ni allane silencios, ni flagele mis sueños.
Me culpaste de tus pecados y cargue tus penitencias,
si mentí, que el cielo perdone lo ateo de mi ser y mi amor por ti…

Hablo creyéndote mío,
y tú cavabas el pozo donde me jacto de ser tu dueña,
pero tú forjas otra cama, otra boca, otra piel y otra mujer,
y yo prefiero ser miope a enamorarme de ti.

Qué, si lo trémulo de la noche fue mi culpa,
Qué, si fue tú carne quien enturbio mi aroma,
Qué, si te llevaste mi alma y mi sexo en el olfato.

Que corruptas fueron las horas que nos guardo el silencio…

Mi amor era una ostra para ti,
fui tu lastima o tu mi coincidencia,
el amor fue una cruz para santificarme,
y tu seguridad se construyo las costillas de la mía.

Viviré de recuerdos y beberé tus oscuridades,
recordaré tus ojos en la sombra,
seré de ti, de tus frases, tus manos, y mi jadeo,
probare tus labios pensándote mío y seré lo que no fui.

Quedará el remanso de tu dedo que dibujo mi piel.
serás la carne de mi carne y morirá conmigo;
y serás mi amante aunque la vida sea mentira.
Porque para ser tú pecado necesite el nombre de tu penitencia…

Elva*

jueves, julio 13, 2006

Sin Poder Dormir...


Foto: Elva Garcia

Tengo la vida perdida en el combate de mi muerte
y pocas cosas por hacer;
quiero levantar las murallas de mi alma derrumbada,
y cernir sobre mi cuerpo los remansos de mis vuelos…

No queda más sed de beber de mi memoria,
concentrar el sabor del pasado en mis labios,
pintar versos de azul y rojo
y así vestir de colores las palabras
para dedicarme a cultivar en flor mis argumentos…

Rece los mil y un días a mis noches,
y el limonero lloraba sus azahares
y el espacio se rodeó de un velo blanco,
y yo aguardaba en mi agrio seno su dulzura…

La mirada se volvió el clavo donde colgué mis ojos…

Mi voz se convirtió en la sombra de mi oído…

Siempre pregunte las mismas cosas:

¿Y si no soy dueña ni de mi rostro?

Sin bautizo creí ser dueña de mi nombre.
y me equivocaba como siempre y como nunca,
vivía de la ironía de mi reflejo y chapoteaba entre dudas mis dedos...

Nunca necesite nada y perdí todo,
me quede con el pensamiento semidesnudo hasta las costillas,
me quede con eras en los bolsillos y sin tiempo en los relojes,
me convertí en deidad para olvidarme de mis furias.

Nunca supe de filosofías ni verdades fugaces,
ni cangrejos idealistas,
ni caminos sin esquinas, ni estepas inundadas, ni hedonistas pecadores,
siempre supe algo todo y si no sabia lo inventaba,
vivir era una pesadilla y vivía la pena dormir despierta…

Elva*

jueves, junio 29, 2006

Tejiendo Olvidos...

(foto: Elva García)

Como Sabinista yo también espero curarme de ti…

Si hablo de amor,
talare soledades en tu dolor callado;
y enramada de uno a otro trepare a tus ramas,
hablare de ti con todos sin nombrarte
y guardare la savia de tu recuerdo que preño mi vientre…

De tu alma fui el titiritero,
recorte otros rostros para hilvanar tu cara
junte los pedazos de mis fracasos para formarte,
te di un ojo café y otro de gato para mirar las noches,
te vestí de papel y letras para hacerte parte de mis cuentos
y te di la cualidad de amante y no de esposo, ni de amigo…

Tus labios eran los más gruesos
o tus mordidas las oscuras,
tus dedos saltamontes en el verdor de mi piel;
tu silencio dibujaba claroscuros en mi cuerpo,
te amarrabas a la voz de él y el apellido de otro,
y yo te invente para amar a alguien…

Perennemente fui tuya,
tuya y de todos sin ser más que de ti.
Quizás nunca supe lo que era,
y seguí perteneciéndote según la costumbre…

Hoy me permito destrozar tu recuerdo,
no hablare de ti;
alquimizaré este sentimiento fermentado,
inventare otras enfermedades,
tú no serás el remedio con limón y miel;
me ahogare en otros fuegos
y olvidare la lluvia de tus manos…

Perecemos soterrados en un mismo tiempo,
seré desterrada y desuncida de ti,
de ti que todo lo tengo,
el vino y lo volátil de tu amor
para vivir embriagada de fuego y sed…

No eras perfecto,
eras tormenta al hablar,
y tus defectos enramados los plante en mi cama;
fuiste el tabaco y la comida,
fuimos uno en nieve para almacenar el invierno en el alma,
pero hoy voy pico y pala a enterrar las palabras que vinieron a nombrarte…

Elva*