
Mi abuela se mece en los olores de la cocina
se mastica en las cemitas y se bebe en la canela con leche,
es la muñeca de mi repisa sin un ojo,
ella se teje y se desteje como las arañas
cuando mi memoria hace ecos mientras la piensa…
Mi abuela era color rosa como el algodón de azúcar,
lista para pintar las mejillas de todos mis hijos de trapo,
es quien ponía el relleno visceral de mis regalos
curadora de heridas de juguetes llenos de muñones…
Tenía por cabellos una cascada de estrellas,
pequeños soldados de plástico rulando cualquier rebelde trueno,
porque había gallos que le cantaban todo el día
cuando el peine no calmaba ninguna pesadilla frente al espejo…
Nunca se sabía vacía, tenía una jauría de hormigas para devorar sus pasteles,
herederos de mieles en sus castillos de lunetas,
nietos por sortijas en los dedos de betún,
el alma de confitura fina con todos dispuestos a probarla…
Era la abuela con la mirada de aguamiel,
la piel de arroz blanco, la sonrisa de sandía y las semillas postizas,
con dos lunas en cada mejilla para alumbrar la marea de nuestras tempestades,
antes de que la fajilla fuera domadora de mis fechorías…
Era la leche de mis devociones,
escapaba bajo su falda pues era el salvavidas de mis castigos
era el motor y el sabor de todas las habladurías,
era la cazadora de oídos con el arco y la flecha de su risa…
Le herede el sabor de las manos y el espejismo en el retrato,
le rasguñe sus sazones pero nunca seré su receta,
tal vez me vuelvo mundial como ella por las curvaturas de su figura,
tal vez se vuelve el cielo, por el azul y rosa de sus costumbres…
La extraño como el otoño a las hojas despidiéndose de los árboles,
como el recoveco de viento que dejo el pasillo con su ausencia,
como el jardín seco de su olor, sus manos no fueron más semillas en mis sueños
cuántos hijos parió la abuela, que sus nietos son mas hijos que los propios,
son dueños de su sangre y retoñan como flores de sus antojos pensando en ella…
Era mis piernas cuando mi gravedad hacia ancla en su cuerpo,
el paracaídas de mis berrinches,
desertora de cadenas alimenticias, golosina de mi pecado terrenal…
se nos fue y me quede sin ser la jodida de sus corajes,
la gorda de su alegría o la alcahueta de sus callejearías,
A dónde se van los muertos que no nos llevan con ellos.
tal vez al poso de los olvidos donde el tiempo apresa,
o al lago de los retratos embonado con fotografías,
tal vez se van al fondo de la pupila que revienta cuando uno los recuerda…
Elva*

Mi oficio de escritora se fundió en el olvido de los lectores,
pagando la factura de mi ignorancia
con el oscurantismo de mis ideas,
aquel medular deseo de despertar al silencio
murió inoculado en mi lengua
cerrando las compuertas de la esperanza de ser Dios…
La desnutrición de mis palabras carece de traición a las grafías;
hay que mascullar libros con la lengua bifurcada
y vomitar lo que sobra en mis poemas,
encontrar trillones y trillones de estrofas perfectas
para rasguñar a los genios,
encontrar el engranaje perfecto
para dar nuevamente cuerda a mi musa…
Me bautizo culpable
de olvidar trazar esfinges y murallas
ante los pies desnudos de mi conciencia,
de capar las neuronas y recortar los nervios de mi inspiración,
de entregar mis versos al vino
para fermentarme en cualquier poeta…
Mis bolsillos desbocaron mi suerte,
ante los libertinajes,
ante las hojas,
me volví obscena de palabra
y puta de la costumbre,
me volví caníbal de la reflexión y explote en cualquier mar
me volví bruma de silencio
en este hablar quebrado y profundo de mis dedos
ante las olas de los vocablos…
Quiero volverme un sauce
prender fuego a mis partituras entre los brazos,
poner punto final a los gemidos sordos de mis ciencias,
dejar la última trova a la cítara de mis venas.
emparedar la pluma con la tinta seca,
y dejar que letras vivas se mueran…
Hoy dejo mi cuerpo inconcluso
en el empaste de su camino impreso
rimas sin ritmo cardiaco
ni luz incorpórea en las vértebras letradas,
dejo mi camino sin huellas en las hojas húmedas de la infancia,
dejo este mundo que termina cuando la das vuelta al papel
y así como yo muero, muere el poeta…
Elva*
Ya no es mi voz la que te busca en el eco de su andar,
es la hoja quien te extraña entre sus pliegues,
desesperada en el blanco mar de sus pupilas
esperando a que mi pluma le llore tus recuerdos...
No hay más que silencio en esta hoja vestida de un pálido callar,
se ha desnudado ante mis manos reclamando mi perdón;
el continuar de mis puntos suspensivos que la han dejado sin nada,
es como si un punto final le hubiera desgarrado en un borrón el vientre...
La hoja es quien sufre por ti como una virgen abandonada ante el altar,
esperando a ser violada ante la escritura negra de mi pluma,
busca que la mancilles entre mis dedos
esperando a que le derrame el café
y no vuelva a quemarle las esperanzas de volver a dibujarte en ella...
Esta hoja gime por ti pintando tu cuerpo entre sus brazos,
llenando su ser de caricias manchadas,
esta hoja no sabe mas ortografía que la delineada por mis manos,
ni mas correcciones que las almacenadas en mis libros,
y yo no quiero saber de ti...
No soy yo, es la hoja quien te impide desaparecer de mi memoria,
quien te cubre como un sudario
quien te ha enterrado en mi como clavos de mi penitencia en una de mis oraciones,
dándole tu identidad perdida a cada una de mis plegarias...
Mañana me olvidare de ti,
mañana esta hoja tendrá el hedor de tus palabras,
el gusto de tu boca y el color de tu piel entre comillas,
mañana esta hoja gritara con todas sus letras la plegaria para que vuelvas...
Mañana en tu ausencia esta hoja delineara tus ojos,
dibujara tu boca y articulara tus vértebras a su espalda.
mañana mis pensamientos bastardos tendrán tu rostros en su mirada,
mañana esta hoja desnuda también clamara tu nombre...
No soy yo sino esta hoja que pálida ha muerto,
entre sus sueños sin el pulso zigzaguéante de mi desvelar,
partió todos mis versos esta hoja cuajada de errores,
para darle de comer a escondidas a tus noches las sangre de mis poemas...
Todos nos perdemos de vez en cuando en el camino,
no es mi culpa ni de la hoja que se hayan ido las putas musas de tu santuario,
que aquellas bienhechoras te hayan capado la inspiración,
que hoy gracias a ti ni una sombra acaricie el incoloro cuerpo de su alma.
Esta hoja mataría por ti cada uno de mis versos,
reprochándome con signos cada una de mis dudas,
sería capas de cercenar cada uno de mis hijos que nunca tuve,
claros adjetivos que sin tus verbos han perdido la sustancia para seguir vivos.
Tu escribir se apagan entre los bordes de esta hoja,
que acaba por derrochar el resto de mis ideas en su piel,
es una escurrida sabana que cuidaba cada uno de tus sueños,
que descansaba en el dormir del sol mientras la luz moría,
la vida de esta hoja termina donde termina el ultimo renglón de su alma...
Frenética por extrañarte me he aferrado a los espacios de su calma,
hoy decidí tirar esta hoja al mar en una botella para navegar con sus suspiros,
no puedo soportarlo a la hoja y a mi nos has dolido hasta las entrañas
que es imposible dejar de hablar de ti con ella...
Mañana,
mañana... sólo será otro día,
para esperar a que vuelvas a situarte en esta hoja
como parte de ella y mis palabras para rescribir nuestra historia juntos
en una hoja más...
Elva*
Qué poca falta hace la felicidad que el dolor sobra en las entrañas,
abstraídos como serpientes enfrentándonos al espejo,
abriendo y cerrando la agonía como párpados cuando la pupila aprieta,
vivimos con la retina explotando en el reflejo penoso de la costumbre...
Que tan alejada estaba de mi que ni la piel se pegaba a la carne,
antes era suficiente embonar una sonrisa para hacerme sentir satisfecha,
para que la ceguera atroz de lo inexplicable se convirtiera en palabras,
con cuentas ajustadas a los remordimientos apretando la realidad en la cintura...
Espero que en un abrir y cerrar de ojos mi pulso se apague,
que el andar de mi sangre ahogue los latidos,
que el sonido detenga el aliento y los sueños se mueran en el puño
en una coagulación total de la conciencia humana...
¿Qué vive en el alma cuando las esperanzas están muertas en la mente?
¿Qué tonalidades busca pintar la razón cuando se equivoca?
Sólo queda aquella silla con el aliento muerto entre sus manos,
y aquel vidrio usurpando mi soledad....
Que ganas de conocer todas las lenguas y no decir palabra alguna,
que ganas de entender todas las letras y no tener que escribir jamás,
que ganas de tener los pasos a mis pies y no tener el pretexto de pintar ningún camino,
que ganas de desangrar recuerdos entre los millones de kilómetros de mis huellas digitales.
Las respuestas las da el silencio espasmódico que derrumba la memoria,
la desesperación se arrastra en los rumores del viento bajo las puertas.
los rayos arrancan lagrimas a la oscuridad,
grita mi agonía callando el orgullo, vaciando mi alma en la fortuna certera de perderme
no hay más milagros ni bendiciones que las que el espejismo traduce falacias...
El ultimo grito de mi pecho hacia el alba,
el ultimo latido de mi fe sin Padre,
una fortuna eclesiástica sin herederos a mi corona de espinas,
sin hermanos en el rosario para encender las velas de una plegaria...
Sin muertos escurriéndose en mi memoria,
con lagrimas de hielo aferrándose a los ojos hasta que el puño prensa la idea,
un terremoto en los dedos derribando las atalayas de mi niñez,
sosteniendo en una ostia a este mundo de azúcar ácida...
Si pudiera recortar las huellas de mi pies el dolor cesaría,
y desprender de mi lengua todas las blasfemias de mi alma,
los excesos de mis vicios derribarían los ángeles de mis retratos,
explotando mis ojos después de desencarnar la mirada...
Grito y la vida se resbala por mi garganta,
abriré el telón apagando los aplausos en esta obra celestial del infierno,
donde el viento recorre como vigía las butacas,
sosteniendo al silencio entre los dedos y llevando a los pies la oscuridad...
Es mejor regresar al infierno de mi cama entre los volcanes de mis soledad,
donde los claros del colchón dan de beber esperanza cuando la oscuridad aprieta,
viviendo crucificada a la cabecera canonizando mis palabras,
con clavos en la conciencia como censuradores del perdón de mis pecados...
Elva*
Religiosa del puente de la nada,
pecadora de hechos tangibles en los calendarios,
pecadora como el desierto henchido en las olas de la muerte,
espantapájaro de mentiras ahuyentando las banalidades...
Sin verdades megalómanas en las esperanzas de encontrar al Cristo en los bolsillos,
sin Narciso en los espejos que dibuja el alma,
sin ego en el café de mis ojos como resurrección omnipotente,
donde las cicatrices más cóncavas se guardan en las penitencias...
Soy traicionera en los péndulos de la nostalgia,
uno va y viene sobre la censura de los puntos suspensivos.
No importa si es de día o de noche,
el derroche de dolor se cae de las botellas...
No importa que la oscuridad se duerma en la mañana,
un Lunes siempre será amargo...
En esta corbata de amargura que asfixia ahogando mis palabras,
amarga como la noche que envuelve, amarga como el negro dolor de la conciencia.
Condenada a la discriminación racial de mis neuronas,
con descargas eléctricas comandando las sensaciones de mi alma,
uno no se detiene en el andar de ninguna huella por donde el camino vaga, uno sigue aunque las ideas estrangulen poco a poco la razón...Elva*
Uno espera que las ideas le exploten en la memoria,
como si Dios nos hubiera dado la facultad de crear algo y no sólo poder transformar la materia,
somos los vástagos benefactores de la perdición de los relicarios,
en la inseguridad de una rutina máquinisista que se nos impregna hasta el tuétano de mentiras...
Para no morir descalcificados nos alimentamos de en ese estallar de remordimientos,
de la bomba nuclear que explota en el alma cuando la inconformidad aprieta las tripas,
de la idea que eyacula pensamientos cobardes que prefieren masacrar los sueños,
que prefieren dormir con los ojos cerrados que ir babeando las realidad con el hambre del “ser”...
No voy rápido ni en calma,
voy con los bolsillos llenos de tiempo como limitante de mi existencia,
dejare de existir mientras mi recuerdo se escurra en las manecillas de otras muñecas,
deteniendo el reloj, de aquellas caretas que provocaban que los justos nazcan entre los muertos...
Los saludos se devengan en las apariencias,
todo era más fácil antes de tener que cargar y abonar los valores a las tentaciones.
No es tan fácil evadir los impuestos que pagamos por las calumnias,
que nos tenemos que volver hijos pródigos de los lavaderos de cualquier vecindario...
La palabra moral se desgasto del diccionario,
la lealtad se quedo en las armaduras que jamás vistieron nuestras palabras,
habrá que buscar sinónimos para esos conceptos errantes en el camino de la verdad,
aunque en realidad uno siempre sabe que eso es mentira y jamás existieron las casualidades...
Vivo encerrada en el grito ahogado de mis entrañas, que nunca han podido dejar de hablar porque hay voces que van mas allá del sonido...Elva*
Podría faltarme el aliento del mar en la ultima bocanada de aire,
dejado los vicios en el intento suicida del plagio de mis memorias.
Nada más efímero que la sonrisa estrellada en los labios alumbrando el camino hacia ellos,
aunque hay besos que brotan de las bocas como los gusanos de las manzanas.
Se que con una matriz menos practica llegaría a tener los hijos que necesito,
una constelación de buitres tragándose mis esperanzas,
una jauría de truenos explotando la lluvia sobre las cortinas del cielo,
un montón de soldado de papel escribiendo la guerra entre mis cuadernos...
Decidí arrancarme las huellas digitales dejando mi identidad amarrada al pasado,
despintando el camino para ir borrando los limites de la distancia,
hundiendo los puentes que separan mi cielo de tu infierno
para llenar los agujeros que dejo la vida en los dedos entre espinas enterradas...
Alícuotamente adherida a la concavidad de tu espalda en la ausencia de los sentidos,
entre auriculares de luz encendiendo el sonido entre sus fauces
retumbando en silencios que van perforando cada una de mis neuronas dementes.
He quedado con la mirada sorda y el pulso encendido de remordimientos...
Ya no crecen las teorías de las especies como la tierra en los jardines y nos volvemos papel carbón,
no hay novedades en la rutina inmediata de este apagado futuro,
¿Que emancipar en los suelos paridos con las distancias entre santos muertos?
La tierra de nadie entre todos y los demás, llenando el grial con las mentiras en la sangre...
Hay focos que se apagan para encender la razón en la oscuridad de las ideas,
temores amoratados en las costumbres guardando demonios en cajas bajo la cama,
entre el estimulo del papel y la corrosiva secuencia de las preguntas,
entre empirismos innatos, errantes de las casualidades que se van enredando en las tripas la evocación...
No es suficiente llenar a gotas la fe de mi egocentrismo arrancándome el rostro del espejo,
podré quedarme traspapelada en las definiciones de mis dudas
resbalando por la hoja entre los apuntes de mi recuerdo en el instante en que el tiempo comienza,
enmarcada en los azahares de la fantasía levantando el vuelo de todos mis lamentos,
muriendo con el saldo a favor en las ausencias...Elva*
Encerrada en ti, en el límite que bordeaba tu recuerdo,
con un camino abierto y los ojos cerrados para ir agrietando la distancia,
conservando instantes donde no se escribe con los vacíos del pecho sobre las manos,
con ausencias de ti en la mirada, tus sabores en mi piel como parte de mis sentidos...
Incrustándote poco a poco en mi memoria, como las estrellas en el alfiletero de la noche
encajando tus huellas en mis dedos, haciéndome parte de tus cicatrices en mi piel;
sigo siendo tu cuerpo sin ganas de olvidarme de pisar tu sombra en cada paso,
siendo siempre tuya en la mentira versada de que no te tengo...
Dormir se ha vuelto una necesidad caduca en las ausencias,
llenando huecos en las sabanas con las arrugas de cada paso rutinario,
con almohadas de silencio en la soledad del vientre de la alcoba,
cuando las caricias descansaban lejos de tu tacto, porque la distancia no es inversa a las palabras.
Hoy estas lejos del alcance de la mano de mi voz encarnada a tu aliento,
como parte de los azares incinerando la casualidad en los planes del destino
encerrados en esta jaula de papel alambradas entre faltas de ortografía,
en la bendita ignorancia de la felicidad tratando de enfrentar tu futuro en mi pasado como el limite de tu tiempo...
Enredándote como estambre de púas de recuerdos en un camino de regreso a casa,
reajustándome los deseos en la cintura y cimbrando tu figura en mis caderas.
Te extraño en el tiempo de los segundos que nos separan entre las manecillas de mi muñeca.
errabunda fuera de las fauces de tus antojos, extinta en el papel carbón de las repeticiones.
Hoy vuelvo a la pausa de tu ausencia encontrando tu sombra bajo la cama,
el sabor de tus labios incrustado en la tasa de café como presagio de beberte nuevamente.
Con tus dedos agotados en el cenicero hasta la ultima colilla,
todo es tan lleno de silencio en el vacuo amanecer a los brazos mismos del recuerdo...
Elva*
Nunca me sentí más lejos de ti como hoy a tu lado, ni más exacta y atinada como en esta incertidumbre
te sumergías entre las aguas de noche como mi pensamiento.
Espero mueran los demonios de tus ojos y la niebla de tu cabello,
no puedo seguir viviendo sola entre tus palabras como si fuera tu diario,
Puedo describirte con labios de sal pues como babosa me derrito con tu saliva,
puedo perderme entre bosques de piernas y volar con tus brazos,
consumirme en los cigarrillos que duermen en tu cerebro y las pastillas de tu lengua,
sólo tú provocas la explosión de mi cuerpo sobre tu carne.
Puedes sentir de mi sangre cualquier nota,
cualquier estruendo de mi silencio,
cualquier compás de mis gemidos recorriendo con sus manos cada pedazo de tu piel.
mi cuerpo sería manzana y escurrida en ti, veneno celestial .
Vivo dormida en las faldas de la madrugada,
por ti me vuelvo sirena traga humanos
dejo libre mi voz para volverme alas de un demonio angelical,
nada sería mas promiscuo que mi lengua catando tus pecados.
Aletargas las olas de la cama y descansas como espuma en arenas de mi piel.
yo en mi desesperación de tragar tus palabras reventaría como relámpago la noche,
sólo para llegar a ti y ser suspiro que te regrese el aliento,estallar las ruinas que nos separan como espinas entre distancia.
Este mundo me sabe tan cuadrado que las esquinas se clavan en el paladar,
viviendo como heredera de la cruz de un mártir sin fieles y sin camino,
tratando de esparcir mi alma entre las pizcas de pan que se atoraron en mi garganta,
con unas anginas apagadas y con la noche apretada entre las piernas...
No queda nada en mis entrañas, gemir se ha vuelto el silencio de los relicarios,
nada es bastante, ni el eterno tic tac del mundo durmiendo en las fotografías,
ni aquellos rayos purificando el negro cielo entre las biblias,
ni la lluvia alimentando al mar hasta que los sueños se estrellen contra las piedras...
El mundo gira como si el arca de Noe fuera motivo de comercio y temblara por mercadotecnia,
para poder activar a Dios entre las cruces de los pechos y los pecados bajo la falda.
No puedo culpar al fuego de que las cicatrices de mi infancia brotaran en los santos de la repisa,
que aquellos verdugos moralista me caparan los sueños en la castidad del árbol genealógico,
de que la más puta de las costumbres se volviera el mas bendito sacramento,
todos nos jodimos el alma entre el pecado que se volvió un edén de los infiernos...
Viajamos almas en penas sin más demonios en las bolsas, con un puñado de espejos reflejando ideas,
apagando las llamas de las velas de cumpleaños, cada paso era uno menos del camino,
da pavor ir perdiendo los años entre aspiraciones del humo ajeno y vasos amedrentados
como si creyéramos que el alcohol se toma sin quemar la conciencia desde las entrañas hasta la razón...
Hoy callo el diluvió sobre la mesa y yo sin una tasa de café en la memoria,
hoy llueve y yo sin agua suficiente para lavar pecados, tanto como para secar el sol sobre los puños;
si tan sólo una estrella cayera y electrocutara en una chispa mi razón,
y yo dejara de ser, lo suficiente para arrancarme la sombra y quitar herraduras que predestinan mis huellas.
Ya ni el amor es bastante para quitarle el amargo a los labios y el verde a los recuerdos
o el púrpura a la pausa que emitía el clic que determinaba el andar errante del reloj sobre los tiempos,
ese reloj siempre lejano y tan presente en cada segundo en mi muñeca,
sometiéndome a los caminos de su andar y a mi muerte detrás de la cortina de su pasado...
Ojalá pudiera exigir la devolución de mi dolor en cada una de mis cicatrices,
entre actos como protagonista de mi utopía racionalista extirpando el empirismo de mis sabanas,
soy demasiado metódica como para dejarle el resto a los azares,
y la fortuna de mi casualidad a mi mala suerte porque el santo nunca escucha pero siempre le compone...
Ojalá pudiera extirparme las letras de mis ojos y los sonidos de la boca para alimentarme de esperanzas,
tengo un suicidio asegurado entre los filos de la hoja y el calor de la tinta desnudando al alma,
entre solapas de piel y la devoción a la costumbre como sacristanes de sal ante las olas.
No falta nada excepto la virginidad expuesta ante el pecado como elixir de los dioses,
como un veneno celestial de cualquier iglesia mordiendo a las hijas de sus demonios,
tiñendo la fe en la frente, ardiendo el miedo en los párpados cerrando los ojos con la cruz en la boca
mientras la razón se ahoga en el amen de nuestro pasado que jamás vivimos nosotros.
Puedo ser atea por coincidencia y alabar el son de mis creaciones,
ser egocéntrica desde la punta del pie hasta la ursuela,
tener miedo de mi misericordia caduca del narcisismo de cada una de mis palabras venenosa de extremo a extremo buscando cambiar de piel a las Evas sin Adán de mi historia. Elva*
Debes estar en el espacio de este cuaderno y trataré de encontrarte
aunque me beba las noches y me vuelva su café,
aunque me quede sin alma en la extirpación de mi sangre en las raíces de mi piel,
y el alcohol sea quien me beba la facultad de ser un Dios cuando te escribo.
Tú eres ese hombre que ame y ahora arrastra la tristeza entre las piernas,
se mete en mi cama cuando no estoy rescrita en mi lecho,
me recibes dibujando mi cuerpo con la distancia,
me besa con el silencio, haciéndome el amor con la neblina entre sabanas.
Ojalá pudieras probar como yo esta oscuridad, recordando la canción que sabe a lujuria,
llegaste un lunes que borre de mi alma y dentro de en un jueves que llovían sueños.
Tú, en aquella cruz donde te encontré como mi iglesia en el sacristán de mi rosario,
empapado en los deseos que mi cama escurre por ti.
Si estuvieras aquí me presentaría desnuda ante tu mirada
hoy que no cargué los ojos ni los labios ni las caderas, hoy que me quite la piel y vacíe la sangre
hoy que derrame mis viseras y nervios, colgué el esqueleto en el ropero y guarde mi razón en un cajón.
Hoy te ofrezco el más allá de mi cuerpo, esta alma que se destiñe como entre sonetos de mar.
No hay que vivir por vivir cuando no se espera nada del destino,
es como flotar sobre el tiempo en esta muerte en vida como parte del purgatorio.
Hoy decidí enamorarme del silencio, la soledad, el fuego, la locura,
del antes después de mañana que no llega y las ganas de no ir a la realidad porque eso es bastante.
Así que no vuelvo a sufrir por ningún amor que no sea el tuyo,
me vuelvo masoquista enamorada del sufrimiento.
de esas astillas que jamás logra uno sacarse del corazóndecidida a vivir en este mundo que se reinicia sobre el lienzo y se plasma sobre el papel...Elva*
Te extrañará el negro de la noche,los sonetos del silencio...
Te extrañará la perpetua calma que pendía de un suspiro.
Te extrañara la voz de un sueño,
el atardecer de mis recuerdos,
las palabras de mi alma,las escarchas dormidas en el fuego de mis recuerdos...
Te extrañará la distancia que en una copa sostiene mi vida.
Te extrañara el fantasma de viento que murmuraba ausencias,
los lamentos de mis sabanas explotando en mi piel,
mi noche en los sueños del día....
El resto me lo dicen los sueños y lo regresa el despertar...
Elva*
La soledad es silencio que abraza la risa,
es luna escondida tras las nubes, sombra que cobija el sol,
es convertirse en rama y rodar sobre la calle con el vacío en los bolsillos,
es entender que la calma es azul, entre el púrpura de la locura...
La soledad nos unta sobre la pared como el pan de las penas,
nos vuelve fríos como el calor del negro que se va carcomiendo en el pensamiento;
es tan oscura como lagrima del luz escurriéndose por las mejillas de una estrella,
es ser taciturno, como el café que se evapora en los sueños...
La soledad es un otoño encerrado en el pecho,
es blanca como las noches entre los dedos de Dios,
es tan roja como la intimidad envuelta entre los pétalos del pecado
es furia de invierno cayendo a gotas mientras la fe se desgarra del cielo...
La soledad es contemplar el luto del día entre los muertos de noche,
es embriaguez de la noche en la lucidez de un amanecer;
es escape de notas con alas al viento mientras el aliento se muere,
es entregar el alma a los brazos del atardecer para consumirnos en el silencio...Elva*
Soy tan feliz con esa luna de papel que conservo en la memoria
que aquel junio se convirtió en invierno....
y vivo guardando uno que otro pedazo de esperanza,
sorteando la fe con la soledad en los bolsillos...
Caminabas y dejabas eco en mi sangre, no podía leer lo que mis manos pensaban de ti,
crecía la vida en la cárcel de tus sueños extinguiéndose con la luz del sol
Podría hacerle el amor a tú noche con mi voz, como música abrazándome a tu venas
con recuerdos que vibran como helada sobre la hierba y alucinaciones de estrellas sedientas de ti .
Esta noche se escurre por mis piernas,
en este cuerpo que era tu alcoba antes del amanecer,
muero de sed y hambre de tus notas que perfectamente remojaba en el café las mañanas,
mis deseos ya no anudan uno a uno mis caminos para regresar hacia tu alcoba.
Tengo lo que necesito, unos sorbos de oscuridad y apetitos germinando en mi vientre,
te tengo a ti, nocturno como es debido, tal como lo receta la locura,
entre aquellas fantasías que tire al viento que iban deshojando mis esperanzas,
una a una como margaritas, tirando un sueño tuyo al lado mío.
Eres gota de ese licor que se me trepo por la falda,
me acaricio la noche e hizo florecer el día,
el éxtasis que hizo gemir hasta el silencio,
la eternidad que hizo infinito el río en que nadaba el alba al llegar el día.
Recuerdo tu espalda donde se afilan mis pecados cual daga de sal en el sudor de tu piel,
tus ojos de media noche que se volvieron madrugada.
Tu y yo hicimos el amor, usando de colchón el amanecer entre resortes de estrellas,
te escurriste en mi como mi sabor, y yo me volví tu savia...
Quería navegar como lengua sobre el viento que te acaricia,
mas allá de los sueños donde existe la realidad, nos volvimos uno y aquella oscuridad un lecho...
Besaba tu polo norte acariciando el polo sur de tu ser
mientras tú te anclabas en mis caderas y yo me ahogaba en tu calor....
Ya que te he creado, aun no te escribo y ya me derrites la memoria
no te pinto y ya te metes en mi sabana, aun no te pruebo y ya tengo tu sabor en los labios,
no existes y eres tan mío como es mía la soledad,
por ti soy el pan de tu boca, ese jugo que se bebe tu sed...
Elva*
Lentamente mi nombre se va escurriendo en tu memoria,
mi rostro se va borrando en tus ojos,
mi aliento se va ahogando en tu garganta,
mis palabras te taladran para formar vacantes en tu cerebro...
Desaparezco en el espacio infinito de esta caja,
entre constelaciones de luciérnagas explotando en la pared,
nadando sobre lluvias de sueños que se cuelan por las alcantarillas,
sobre ratas fantasmas rumiando tu piel en mi recuerdo.
Mientras tus esperanzas se quiebran en el cristal de tus fantasías,
no vale la pena filtrar el dolor en la sangre,
inyectar la realidad en mis venas entre influjos púrpuras,
ahogar en alcohol mi saliva hasta que mi estomago se oxide.
Termina todo a paso lento mientras el reloj se derrite en la pared.
El tiempo muere, no avanzara, no habrá más mañana ni hoy,
no podré meter mi mano a tu pecho y reactivar tu alma
ni saborear el éxtasis de lo que nunca existió en esa recamara de espejismos...
La puerta abre luz a cualquier escapatoria suicida,
ha terminado el primer acto de esa obra que nunca escribí,
se sierra el telón de agua y las luces se van extinguiendo,
se consumen los últimos cigarrillos que dejaste dormidos sobre el sofá y despierto.
No queda ni un solo espacio vació de oscuridad,
vivimos entre ecos de silencio, ensordeciendo la soledad de las butacas,
soñamos con ser protagonistas de un escenario de mentiras construido en palabras.
Todo se desmorona como la hojaldra al querer ser creado en mis manos...
Me evaporo entre tus labios al ser inhalada en tu boca,
nado entre olas de viento como un pez de aire,
acaricio antes de partir tus miradas, enredándome en tus pestañas.
Te enjuagas los ojos y yo desaparezco en el espacio infinito de tu habitación..
No volveré como el aliento a tu boca en la última bocanada,
No volveré a ser cuerpo en el papel arroz de tus manos,
No volveré a ser de tus labios el sueño desnudo que le abrió las alas a tu alma
No volveré a ser tu sueño para volverme la realidad de cada una de mis fantasías...Elva*
Trato de afinar las cuerdas de la razón ajustadas en el manicomio,
empotrando en la pared recuerdos de días en que dibuje tus manos en mi vientre,
todo era un verano floreciendo en capullos de invierno y yo vestía al otoño,
con espasmos en mi cabeza y la luz secando la ultima gota de mi saliva...
Hay escalofríos destrozando palmo a palmo la vid de mi ultimo suspiro,
amamantándose del pezón de mi pensamiento,
en el lugar exacto de donde son extraídas entre calostros mis palabras,
como madre de tus teorías que al no aceptarlas de mis labios las hacías tuyas...
Vamos alterando la distancia que había quedado extinta en el café con la cuchara,
haciéndonos mercenarios de las faldas caídas y los ojos apretados,
en el oscurantismo brillante de los herederos de la hoguera, por herejes;
sólo hace falta dibujar el reloj sobre la pared para que el tiempo siga y yo termine...
Espero que esta pausa sin sentido vuelva a caminar,
que la lluvia disuelva la memoria y yo te olvide en el cajón nuevamente,
soy austera en la certeza inequívoca del tino de mis palabras,
mi vida se quiebra como olas contra las piedras, mientras muero entre la espuma de la razón,
y el dolor se contiene en la punta de la lengua, hasta que se anuda en la garganta...
Elva*
Cómo conocer el mundo cuando el encierro se vuelve crónico,
cuando la locura se vuelve etiqueta,
cuando a estas cuatro paredes por más que les grites nunca responden nada,
cuando permanecer aislado puede ser el único camino para continuar vivo....
La poesía es un medio para tomarle el pulso a las miserias.
Uno vive en pequeños frascos digitales,
entre hojas de fuego roídas por las letras y la edad
mientras los libros pintando palabras....
Todo es un vació transformado en alcoba,
entre sonetos de viento y murmullos de oscuridad,
entre eclipses tratando de escapar de los cuadros
entre lunas sin mareas viviendo en el techo....
Cualquier sueño vive dormido entre las olas de la cama,
las ratas se vuelven damas de compañía,
la basura se vuelve recuerdos,
la postales suelen agujerar la distancia y mantenerme cerca de mis locuras...
Sólo tratando de recostar las ideas sobre el papel se despierta,
espero que las puertas de la noche le abran zanjas a la oscuridad,
que la soledad se escape como lujuria en los hoteles,
y mi vida navegué entre las almas como un barco de papel...
En el hablar de mis palabras cuando yo callo,
que retiemblen por la piel las letras y el frió en el alma vuelva gris al corazón,
Aquí no deja de arrastrarse en los pies el silencio cuando los miedos se vuelven grilletes,
cuando hace falta arrancarse de raíz a los muertos, para regresar viva...Elva*
Este cielo cerro sus ojos y la luna salió de espaldas,
aquí la putrefacción se volvió el alimento de la neblina para oscurecer nuestras vidas,
el infierno crece como pasto sobre el asfalto marcando los pasos de nuestro destino,
en este mundo donde toda hormiga se cree la creadora del universo y nada le es bastante...
Este mundo se mira en gris y se sabe tan amargo como el verde,
es un limón que se seca y parte por todos sus caminos,
atrayendo mi cerebro a la flagelación de mis sentidos para olvidar mis pasos,
porque jamás recuerdo dónde se levanta mi mal humor, aquí todo es falso hasta mis palabras...
Me siento atrapada y sola, lejos de la cuna de mi cielo recluida en este infierno,
me siento como la flor que vive entre ramas de celofán,
entre sabanas de carne que jamás sentirían el recuerdo de mi mirada,
ninguna cosa es tan aceptada como mis negativas, y nada es tan negativo como mi lado izquierdo...
Vivo en este aire que golpea hasta los nervios y me desintegra hasta la ultima hoja,
podría vivir como piedra con la eternidad guardada en la mirada,
el pecho colgando en las serpientes y yo seguiría pensando en ti aunque eso sea mi perdición,
moriría tejida por tus noches porque tu cuerpo es mi enjambre...
Aquí donde la vida se duerme junto a las horas de mi espalda,
se eclipsa como las noches en mi vientre, sueña con los manantiales de mis ojos
se alimenta de suspiros y vuela mariposa.
tu saliva tira mi pudor con tus deseos y pinta versos en mis venas...
Extraño tu piel de noche, tus hueseros recuerdos, tú ceniza corriendo en este río,
meciéndote sobre el viento cada vez que cambio de mascara mis emociones
puedes quitarte mis besos de la piel y enjuagarte en mi, de mi recuerdoy mis manos seguirían siendo los clavos de la cruz que guardas en tu alma....Elva*
Ofrecí mi alma al infierno a cambio de olvidarte
brotaste entre los sismos de mi cuerpo y las espinas de mi corona
mi equipaje eran dos amores como un solo, cual misterio de la trinidad
y un trozo de azul que le robe a tu alcoba aquella noche...
Dejaste grietas en mi piel con tus teorías
lejos de ti había llenado los huecos que dejó el dolor
pero me encontraste con la mirada en la Luna guardando los demonios de mi pasado en un cajón.
llegaste a mi camino para vaciar mis versos y llenarlos de tus plásticas realidades.
Ataste mis brazos a esta pluma para que yo escribiera sólo a tu recuerdo,
No podía ser feliz porque pusiste grilletes de infidelidad en mis piernas
viviré cortina y fantasma entre la luz dando de beber a la oscuridad,
seduciendo espectros con esperanza de encontrarte en boca de cada uno.
Mi alma se vació en tus Olas Altas y yo seguí con arena en la conciencia,
Navegue de nuevo en tu barco de sal para encontrar el suicidio en los filos de tu agua,
Pude tocarte secuestrando una estrella de mar porque no hubo playa más lejana que tu cama
ni sombras más perdidas que los colores de tu vos, ni frío más cruel que tus 40 grados.
Nunca hubo tanta sangre derramada que la del hijo que no te di y aun conservo en el vientre,
por el morí las mil y una noches deseando revivirte como en los cuentos,
jamás lograré enterrarte en ese árbol del que soy raíz y aun así te extraño,
quede enferma de soledad por la fiebre marina que provocaste.
El oasis donde viví se esta volviendo un desierto de agua.
vivo rodeada de palmeras crucificadas por tu recuerdo,
por mas que quiero olvidarte el mundo se empeña en desbordar el mar por mi banqueta
y encuentro tus ojos en cada charco como rescribiendo mi pasado.
Se que pasare la eternidad viviendo como sal de tus amores,
guardándote las noches que dejaste en las fotografías,
de vez en cuando alguna se atora en mi garganta cuando tragarme tu recuerdo, ahogarlo en mi saliva
Hoy morí parida por tus sueños, y es que la vida no basta para olvidar...